En Ecuador, la certificación orgánica consiste en un proceso de control y auditoría mediante el cual se garantiza que un producto agropecuario (fresco o procesado) ha sido cultivado, elaborado y manejado sin el uso de agroquímicos sintéticos (como pesticidas, herbicidas o fertilizantes químicos) ni organismos genéticamente modificados (transgénicos). Conozca más...
GLOBALG.A.P. es un estándar internacional con base en Buenas Prácticas de Agricultura (BPA) diseñado para promover una producción agricola segura, sostenible y responsable, beneficiando a productores, minoristas y consumidores en todo el mundo.
También conocido como Norma para el Aseguramiento Integrado de Fincas (IFA, por sus siglas en inglés), GLOBALG.A.P. se aplica a diversos sectores de la producción primaria, incluyendo cultivos, floricultura y acuicultura. Además, abarca aspectos clave de la cadena de suministro, como la cadena de custodia y la fabricación de alimentos para animales.
Buenas Prácticas de Manufactura (BPM)
Las certificaciones BPM (Buenas Prácticas de Manufactura) son avales oficiales que confirman que una empresa cumple de forma estricta con principios, normativas y medidas preventivas de higiene y manipulación. Su objetivo primordial es garantizar la inocuidad, seguridad y calidad de los productos durante todas las fases de su elaboración, almacenamiento y distribución.
La certificación Kosher es un sello de aprobación que garantiza que un producto alimentario o farmacéutico ha sido elaborado en estricto cumplimiento con las leyes dietéticas judías (Kashrut). La palabra hebrea Kosher significa "apto", "adecuado" o "puro".
Este aval no depende de que un líder religioso bendiga la comida. En su lugar, implica una rigurosa auditoría llevada a cabo por una agencia rabínica especializada. El proceso verifica minuciosamente el origen de cada ingrediente, el estado de la planta de producción y los métodos de envasado para asegurar que no exista contaminación cruzada con sustancias no permitidas.
Por sus siglas en inglés (Hazard Analysis and Critical Control Points) es un aval internacional que demuestra que una empresa gestiona la inocuidad alimentaria mediante la prevención. En español se conoce como APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control).
A diferencia de los sistemas tradicionales que analizaban el producto final cuando ya estaba terminado, el método HACCP identifica, evalúa y controla los peligros físicos, químicos y biológicos directamente durante el proceso de producción. De esta forma, se evita que los alimentos salgan contaminados de la planta.